
Pasó la tercera edición de la Expoverde Argentina 2008 y solo dejó un sabor amargo y un dejo de nostalgia por lo que fue y ya no es. No se pretende con este enfoque promover una crítica directa al evento que claramente no fue lo que en las primeras dos ediciones se mostró, como una imponente muestra que tenía fundamentalmente una gran virtud: su potencialidad de proyección en el tiempo. Sin embargo, a pesar que esta edición quedó en deuda, no sirve de mucho hacer leña del árbol caído, más si se tiene en cuenta que probablemente sea más productivo hacer como en otros lados, que se juntan para ver que modifican, que sacan o agregan a un evento importante, antes de remorderse con la crítica fácil y cómoda expresada desde alguna silla de bar. Y por aquí puede pasar el eje de la cuestión, el punto neurálgico que sí merece una crítica y que es la archi conocida apatía social que siempre queda de manifiesto ante cualquier intento de acción que se genere en esta localidad. Es hasta doloroso decirlo, pero tan evidente la falta de actitud de la sociedad que se muestra inerte ante los grandes desafíos y solo parece esperar que las cosas sucedan, para después opinar libremente sobre lo acontecido y transformarse en una suerte de jurado evaluador. Muchas veces (la mayoría) opinan desde la impunidad del anonimato quizás para evitar un mayor compromiso. Esta falta de intervención parece llevar atado el guíon de una película que tiene un mismo final, nos transporta inevitablemente a otras ideas que fueron desapareciendo al poco tiempo de haberse iniciado, algo parecido a una sensación de revivir una experiencia ya vivida y pensar que lamentablemente cada cosa que se inicia en Santa Rosa trae bajo el brazo la partida de defunción. Hoy es probable que se esté ante un gran desafío: lograr que la Expoverde 2009 sea lo que fue en sus primeras dos ediciones, algo que no será fácil porque seguramente la mochila de la tercera edición será muy pesada. La que pasó, difícilmente sea recordada por su imponencia, por su estética o por el pabellón floral. Más bien quizá sea recordada y tomada de ejemplo para no repetir errores que muchas veces cuestan demasiado caros y se transforman en verdaderas anclas para los eventos posteriores. Probablemente esta muestra provoque efectos colaterales que demandarán mucho trabajo para revocarlos, pero será el desafío de esta comunidad en aportar ideas para revertir la situación. Si es que existen las ganas y se considera que vale la pena intentarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario